jueves, 30 de mayo de 2013

¿Por que nos damos cuanta de que no deberíamos haber hecho algo demasiado tarde?

hace un mes una persona bastante bastante importante para mi me pidió salir, le dije que no.
Me arrepiento profundamente de haber hecho, ahora es muy amable conmigo y supongo que me encanta eso.. también se que es una buenísima persona y que me habría querido.
Sé que en el fondo lo que hice está bien porque realmente estoy enamorada de otra persona desde hace cinco anitos, ni más ni menos.

Quiero mucho a esa persona aunque últimamente no sé quien es. Está demasiado raro y ya no es el mismo, aunque sigue siendo, al menos en su interior, igual que siempre. Hace mucho que no hablo con él pero ayer se dio la coincidencia de que me encontrara con él a solas y de que me hablara. 

Me siento muy bien cuando está a mi lado aunque nunca bajo ningún concepto me ha dicho algo bonito. Pero como ya he dicho últimamente es otro, será que ha madurado un poco, digo esto porque el otro día no me ha dicho nada malo.. sino que me ayudó y mientras tanto se puso a hablarme sobre como le iban las cosas y me preguntó que que tal me iban las cosas. De no ser porque tenía demasiada cafeína en la sangre ese momento habría sido perfecto.

Sé que debería olvidarle pero cada vez que casi lo consigo, aparece ahí para recordarme de que no le olvidaré.

Le dije que no al muchacho que me pidió salir el mes pasado por temor a que pasara lo mismo que pasó con mi ex novio, le dejé sólo porque estaba enamorada del otro.

Nunca he sido capaz de decirle lo que sentía por él y sé que no seré capaz de hacerlo, en fin debería olvidarle pero, ¿cómo?

Alguien me dijo que debería haber dicho que sí a ese chico porque de verdad merecía la pena, esa habría sido una buena manera de olvidarle aunque no sé si eso habría funcionado.

creo que me arrepiento de haberle dicho que no, y no precisamente por él sino por mi, he perdido a alguien que me quería y todo por algo que sólo existe en mi mente. 

Además con lo orgullosa que soy no seré capaz de retractarme del claro no que dejé sobre la mesa, por lo tanto, otra oportunidad de ser feliz junto con alguien que me quiera, a la basura.